Los nuevos integrantes del equipo de Carolina han creado una buena química y armonía.
Para Bimbo Carmona y Filiberto Rivera su firma para jugar con los Gigantes de Carolina es la realización de un sueño; para Alvin Cruz, un nuevo comienzo.
“Vamos a meter mano acá. A mí me hacía falta un cambio y estoy muy contento. Aunque todavía nos estamos conociendo, veo que todos nos llevamos y eso me anima”, dijo Cruz a El Nuevo Día al hablar de su pase a los Gigantes como agente libre tras haber jugado toda su carrera con los Vaqueros de Bayamón.
El nuevo comenzar de Cruz, quien no pudo identificar precisamente las razones por las cuales en los pasados dos años las cosas no le salieron bien en Bayamón, es también un nuevo comenzar para los Gigantes, que retornaron con éxito al BSN el año pasado de la mano del apoderado Joel Katz y el técnico Raymond Dalmau.
Tyler Brown, uno de los pocos jugadores que regresa de la edición del año pasado, aseguró que aunque el equipo de los Gigantes es uno nuevo, al momento de salir a jugar no habrá problemas de química.
“Ya nosotros estamos acoplados y en química. Hemos trabajado ya por buen tiempo, y como veo las cosas puedo decir que tenemos una edición campeonil”, dijo Brown.
Bimbo Carmona abundó que todos los jugadores también se han sentido muy cómodo con las directrices de juego de Dalmau.
“Raymond nos ha brindado mucha confianza y, como todos, nos exige que demos el máximo. Pero también veo que nos quiere ayudar, y eso me alegra mucho porque sé que él fue el mejor tres que ha jugado en la liga y me está enseñando algunas cosas para que siga mejorando”, dijo Carmona.
En fin, el nuevo elenco nativo de Carolina se siente muy confiado en sus capacidades y miran hacia sus refuerzos como jugadores complementos y no como los salvadores que tuvieron que ser durante la pasada temporada.
|