Si alguien dudaba de la capacidad de Joel Katz para ser dirigente en Carolina, sepa primero que su récord antes del juego de ayer era de 7-2.
Cuando los Brujos de Guayama visiten hoy a los Gigantes en la cancha Guillermo Angulo de Carolina se enfrentarán a uno de los equipos cimeros de la División Metro con marca de 9-5.
Al ser abordado sobre su buen desempeño como dirigente, el también apoderado prefirió elogiar la reacción y compromiso de sus jugadores. "Aquí yo creo que lo más importante son los jugadores y los jugadores están comprometidos y jugando con mucha energía. Esa es la clave", indicó Katz.
"Nos trepamos encima del mejor jugador ofensivo de cada equipo y vamos a las tablas de la forma en que lo estamos haciendo, que estamos promediando 40 rebotes por juego. Nos podemos considerar uno de los mejores equipos de la liga, cuando defendemos y reboteamos", expresó.
Katz no ha estado solo y ha tenido ayuda del ex enebeísta Tony Delk, quien empezó la temporada como uno de los jugadores importados del equipo, pero se ha quedado para reforzar en la dirección.
"El trabajo de equipo también se está realizando con el cuerpo técnico. Yo tengo un asistente que es Tony Delk y ha ayudado al equipo. Todos están echando de su parte para el bienestar del equipo", señaló.
"Tony jugó en la NBA más de ocho años. Es una persona respetada en el mundo baloncelístico y tiene unos conocimientos que hacen que la interacción con los jugadores vaya más allá de como debe ser cierto esquema ofensivo o defensivo. Al tener esas credenciales, obviamente hay un respeto entre él y los jugadores que se siente y es bien positivo", dijo.
El hecho de que estos jugadores pudieron ver en televisión a Delk cuando jugaba en la NBA es diferente a la brecha generacional que, quizás, pudieron confrontar al no haber visto jugar al legendario Raymond Dalmau, quien este año tuvo 2-3 como dirigente antes de cesar en sus funciones.
Katz no es el primer apoderado en dirigir un quinteto. Ya lo ha hecho Hetin Reyes,
Armandito Torres y Angelo Berríos, en diferentes instancias.
El empresario ha llevado el concepto de trabajo en equipo a su vida profesional y familiar. "Gracias a Dios tengo un buen equipo de trabajo en la compañía de construcción y desarrollo que me permite dedicarle (tiempo) al baloncesto. Al yo ser una persona tan apasionada y de mucho compromiso me permite hacer el balance entre ambas cosas con lo de construcción y el equipo que es un trabajo diferente", manifestó.
"Mi familia, en especial mi esposa, de verdad que me han apoyado en esto porque verdaderamente es un sacrificio en términos de tiempo", destacó.
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