Los Gigantes empatan la serie final y ahora tendrán que vencer a los Capitanes en su cancha. Vea la fotogalería.
Carolina – Las cajas de champán retornaron anoche a la Villa del Capitán Correa igual que llegaron a esta ciudad: selladas y calientes.
Filiberto Rivera y compañía tienen una promesa por cumplir, y anoche, al menos, no iban a permitir que su oponente festejara en su propio pueblo. Y así lo hicieron.
Rivera tomó el mando de los Gigantes y anotó 22 puntos para que su conjunto venciera 97-82 a los Capitanes de Arecibo en el sexto encuentro de la Serie Final del BSN, y así forzar un séptimo y decisivo partido.
El crucial encuentro se jugará mañana en el Coliseo Manuel ‘Petaca’ Iguina, hogar de los arecibeños, desde las 7:35 p.m.
De esta manera, los Capitanes estarán de vuelta a este escenario por segundo año seguido y tratarán de conquistar el título, el que perdieron en el pasado torneo ante Santurce.
Carolina, por su parte, nunca antes en su historia había estado tan cerca de un campeonato y su fanaticada lucía anoche sumamente entusiasmada con esta oportunidad.
“Y vamos pa’ Arecibo”
A la conclusión del partido le rindieron una ovación a la estrella de la noche, Filiberto Rivera, y le prometían que mañana estarán apoyándolo en la Villa del Capitán Correa.
“Y vamos pa’ Arecibo”, gritaban los carolinenses con euforia, al saber que por primera vez en su historia podrían conquistar el cetro de la Liga.
Después de un errático partido en Arecibo, Filiberto, al parecer, quería reivindicarse con su fanaticada. Y lo cumplió, especialmente en el tercer parcial, el que definió el juego a favor de los Gigantes.
El armador lució ofensivamente en el parcial para que los Gigantes sacaran ventaja de 17 puntos, 79-62, al cierre del mismo.
Rivera, en el segmento, echó 13 puntos, incluyendo una espectacular tripleta a mitad de cancha, que despegó a los Gigantes, 74-56, al tiempo que provocó un estallido de euforia sobre las gradas.
En el último parcial Carolina supo preservar la ventaja pese al esfuerzo de los Capitanes.
Rivera también contó con el apoyo de sus compañeros de equipo. Cinco de ellos anotaron en doble dígito, al tiempo que volvieron a dominar las tablas 50-38 y lanzaron de 30-25 desde la línea de tiros libres. Mientras su oponente tan sólo fue en 12 ocasiones y anotó en seis de sus intentos.
Apagan a Buster
Los Capitanes, por su parte, no contaron anoche con la aportación usual de su estelar Buster Figueroa, quien apenas marcó 13 puntos. Figueroa entró en problemas de faltas personales temprano en el juego al cometer tres en el mismo segmento inicial, limitando su acción en el tabloncillo en el resto del juego. Carlos Rivera sacó la cara con 20 tantos en causa perdida.
En tanto, la noche estuvo caliente desde temprano en el partido. Y, esta vez, la acción comenzó en el tabloncillo con 4:06 del segundo periodo. Una falta de Karel Rosario, de los Capitanes, a Ángelo Reyes dio paso a que el partido fuera detenido por cerca de 15 minutos. Rosario y Reyes cayeron al suelo y allí forcejearon antes de la intervención de los oficiales. Luego de que ambos se levantaran, algunos fanáticos carolinenses le lanzaron vasos de cervezas a Rosario, quien le increpó a los oficiales por la falta decretada.
A Rosario le pitaron una primera falta técnica y, posteriormente, lo expulsaron del encuentro con otra técnica al no poder controlar su enojo contra los árbitros, teniendo que ser aguantado por sus compañeros de equipo.
A todo esto, el ánimo se incrementó en las gradas y fue necesaria la movilización de la Unidad de Operaciones Tácticas a las gradas.
Los oficiales se retiraron del tabloncillo en lo que se restablecía el orden en la cancha. Eso tardó unos 15 minutos.
La acción se reanudó y Filiberto Rivera atinó dos tiradas libres y Bimbo Carmona anotó una cesta para despegar a los Gigantes por 19 puntos, 49-30, con 3:49 por jugar, y la fanaticada local rebosara de alegría en las tribunas.
Pero, esa alegría duró poco. Arecibo pareció encontrar una razón para elevar su nivel de juego y cerró la primera mitad con un avance de 14-0 para recortar el déficit a tan sólo cinco puntos, 49-44. P
El técnico de Arecibo, David Rosario, dijo que “hay darle crédito a Carolina. Jugaron muy bien y defendieron su casa”, mientras Filiberto Rivera, base de los Gigantes, catalogó que como la clave del éxito “nuestra zona y el juego en conjunto”.
“Teníamos que salir como lo hicimos hoy porque estábamos contra la pared. Ahora nos toca ir a Arecibo a intentar repetir este juego”, añadió Rivera.
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